domingo, 17 de mayo de 2009

Consecuencias

Consecuencias sociales

En el artículo periodístico del periodista Carlos Monsivais acerca de la reacción del pueblo mexicano, ante la tragedia escribió:

"De todas partes llegan a sumarse a los bomberos, a los granaderos, a los trabajadores del Departamento Central y de las delegaciones, a los policías del DF y del estado de México. Convocada por su propio impulso, la ciudadanía decide existir a través de la solidaridad, del ir y venir frenético, del agolpamiento presuroso y valeroso, de la preocupación por otros que, en la prueba límite, es ajena al riesgo y al cansancio. Sin previo aviso, espontáneamente, sobre la marcha, se organizan brigadas de 25 a 100 personas, pequeños ejércitos de voluntarios listos al esfuerzo y al transformismo: donde había tablones y sábanas surgirán camillas; donde cunden los curiosos, se fundarán hileras disciplinadas que trasladan de mano en mano objetos, tiran de sogas, anhelan salvar siquiera una vida."

El pueblo mexicano demostró una vez más que es capaz de reaccionar socialmente y sobrepasar con solidaridad al gobierno, para protegerse de cualquier siniestro. Es importante enumerar algunas consecuencias de una tragedia como la del temblor del 85.
Después del terremoto, mucha gente quedó sin trabajo, pero por otro lado se iniciaron muchos trabajos de reconstrucción.
La gente se dió cuenta de lo vulnerable que podía ser en esta ciudad, y mucha gente se fue a vivir a la provincia. Se establecieron sistemas de alarmas sísimicas, en escuelas, edificios y dependencias del gobierno y hubo una serie de cambios en la actitud de toda la ciudad, para enfrentarse a un terremoto o a cualquier desastre.

Algunas voces se han levantado pidiendo protección civil.

"Prevenir cuesta pero cuesta mucho más no prevenir" expresó De La Fuente al inagurar la exposición sobre sismos en el museo Univeresum.

"Luego de que se aprobó la creación del Consejo Consultivo sobre Sismos (CoCoS), a propuesta de la UNAM, De la Fuente Ramírez enfatizó que este será un órgano consultivo de los gobiernos federal y de la ciudad de México para avanzar en la prevención de desastres. Y que ahí serán los expertos de la UNAM los que contribuirán con sus aportaciones sobre el conocimiento de la red sísmica nacional y del monitoreo que se hace a través del Sismológico Nacional"

Consecuencias culturales

El terremoto también causó una reacción cultural como el poema “Las Ruinas de México (Elegía del Retorno)” por el poeta José Emilio Pacheco y la crónica Nada, Nadie por la escritora Elena Poniatowska.

En “Las Ruinas de México (Elegía del Retorno),” Pacheco explora el significado de la vida, la grandeza de la naturaleza contra la civilización, y la corrupción de la política como resultó de su experiencia del terremoto.
"Nada, Nadie" es una colección de los testimonios de muchas personas que presenciaron el terremoto y sus secuelas. Poniatowska recopiló los testimonios de los periódicos, de los discursos oficiales del gobierno, y más interesante aún, de las vivencias de la gente. Aquí mucha gente pudo expresar sus emociones después del temblor, donde se podía hablar y recordar el esfuerzo de la sociedad por salvar a personas heridas y vivas, a las personas muertas,etc.

Estas dos reacciones culturales al desastre son diferentes, pero nos ayudan a recordar y mantener este suceso en la memoria de nuestro país.

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